La pérdida de memoria, propia en personas que sufren del mal
de Alzheimer, es causada por la interrupción de la comunicación entre neuronas.
Investigadores de la UNL buscan elaborar un fármaco, a partir de la secreción
de ciertos anfibios, que aliviaría algunos de los síntomas de la enfermedad.
Gaspar Grieco (Agencia CTyS) - Escamosos, babosos y raros.
Los anfibios no suelen ser los animales favoritos para gran parte de las
personas. Su apariencia es la culpable de su tan injustificada mala prensa. Sin
embargo, algunos de ellos pueden ayudar notablemente a los humanos, ya que su
sistema de defensa genera una secreción que sirve para producir distintos tipos
de fármacos.
Los anfibios anuros de la especie Hypsiboas pulchellus, muy
parecidos a las ranas y con amplia distribución en el Litoral argentino,
secretan un cóctel químico en su piel que los protege de sus depredadores
cuando se sienten amenazados.
Científicos de la Facultad de Bioquímica y Ciencias
Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) extraen los péptidos de ese cóctel para fabricar medicamentos que podrían aliviar
algunos de los síntomas de la enfermedad de Alzheimer.
Los péptidos, que son moléculas muy pequeñas formadas por
aminoácidos, se encuentran distribuidos en toda la naturaleza, donde cumplen
múltiples funciones. Pero en particular, los que se encuentran en los venenos
de los animales son fuentes muy promisorias de nuevos fármacos. Por eso, los
científicos trabajan como detectives para encontrar estos componentes que se encuentran
en cantidades muy escasas.
Para obtener los péptidos, el grupo de científicos de la
UNL, que recibe la colaboración del equipo de investigación del reconocido
biólogo Rafael Lajmanovich, estimulan las glándulas granulares de los anfibios
anuros para que secreten las sustancias que los contienen sin dañar al
espécimen, que, posteriormente, será devuelto a su hábitat sano y salvo.
“En una primera etapa los péptidos presentes en las
secreciones de los anfibios anuros se aislan e identifican. Posteriormente, se
los sintetiza por métodos químicos en el laboratorio. Una vez determinada la
actividad de estos péptidos sobre la enzima acetilcolinesterasa, se pueden preparar cientos y miles de compuestos
nuevos, potencialmente más activos, variando los aminoácidos que los
constituyen”, explica a la Agencia CTyS la doctora Georgina Tonarelli,
investigadora responsable del proyecto..
Los especialistas buscan hacer más potentes sintéticamente a
los péptidos en el laboratorio para que funcionen mejor o inhiban a la enzima
acetilcolinesterasa. “Hasta ahora hemos conseguido que inhiban a la enzima en
un 50 por ciento”, subraya Tonarelli.
Comunicación neuronal
Cuando en una fábrica se carga y descarga mercadería de
camiones, es necesario que los obreros formen una cadena para ordenar los
insumos adecuadamente y poder producir mejor. Algo parecido ocurre en el
cerebro: las neuronas están constantemente conectadas y esa sinapsis es la que
permite su funcionamiento y el del organismo.
La acetilcolina es el neurotransmisor que interviene en este
proceso, y la falta de este neurotransmisor en los enfermos de Alzheimer se
asocia con la falta de memoria. A su vez, existe una proteína llamada
acetilcolinesterasa que, justamente, interrumpe la sinapsis. Son los péptidos
los que pueden inhibir los efectos de la misma.
Fuente: Agencia CTyS